Extremo ridículo de Miguel Ratón
- 7 jul 2018
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Vil pillo. Miguel Ramón Martín Azueta es un político falaz. Fue un empresario ratero y un candidato traicionero. Colgado del “cambio” de Carlos Joaquín González se empoderó de nuevo, pero la realidad lo acaba de golpear de manera espantosa: compitió por la diputación federal en el distrito federal 1 de Quintana Roo y fue arrasado por Adriana Teissier Zavala, a quien una y otra vez menospreció como una “ñora” intrascendente durante toda la campaña. ¡Lo borró!
El payaso drogadicto, beodo y muchas veces acusado de violador –incluida una legendaria grabación en la que le pide perdón a una menor de edad a la que totalmente intoxicado quiso someter a sus bajos instintos y hasta golpeó, frente a un conocido restaurante del Bulevar Bahía de Chetumal– fue vencido de manera rotunda por 55 por ciento contra 22, –obviamente más del doble–, en una elección concurrente con la municipal, en la que su correligionaria Cristina Torres Gómez, todavía ayer peleaba la presidencia municipal de Solidaridad dada la cerrada contienda en la que Laura Beristain Navarrete iba al frente según el Programa de Resultados Electorales Preliminares. En las otras demarcaciones correspondientes al distrito federal 1 los resultados fueron similares: Martín Azueta fue decididamente repudiado.
En verdad, este sujeto que se dio el lujo de darle la espalda a los respaldos sociales y hasta a los periodistas, suponiendo que sus ojos azules bastaban para ganar una elección, hizo el peor de los ridículos con la paupérrima obtención de poco arriba de 27 mil votos contra los más de 68 mil sufragios para Teissier, una dama respetada y muy bien ponderada por el electorado.
Lo que más llama la atención es que el soberbio personaje no dejó de menospreciar a su adversaria de Morena, y cual enano napolencillo se proclamó rey cuando el puesto secundario al que aspiraba estaba claramente ganado por Adrian Teissier, una mujer de notable trayectoria en la administración publica en el norte del estado, al frente del C4 e incluso presidenta del organismo humanitario de la Uqroo, que de entrada rebasaba al abusivo Martín, cuyo único récord fue aprovechar los puestos públicos que le cayeron en suerte –amén del periódico en el que al quebrar dejó colgados a todos los trabajadores con sus emolumentos– para seguir esquilmando al erario.
Mal bicho, que esperamos ya quede fuera de la vida pública y que el gobernador Carlos Joaquín González, que en tiempos de lucha tuvo que aceptar a todos los aliados, incluyendo a Miguel Ratón, no le vuelva a permitir enconcharse en el poder y bajo el erario.
Mal, muy mal bicho.
HELADA MADRINA
El “efecto AMLO” no fue lo mismo en todas partes. Mara (María Elena Hermelinda) Lezama Espinoza no trituró en Cancún a sus competidores solo por la “corregionalidad” con López Obrador: ella era ya de por sí una candidata muy vendible, triunfadora en principio. Desde su posicionamiento como locutora ciudadana ya estaba ganando, pero ya con el partido que le tocó en suerte abanderar el arroz terminó de cocerse.
En Solidaridad la morenista Laura Beristain Navarrete ganó por un margen estrecho a la abanderada del PAN-PRD–PMC y reeleccionista Cristina Torres Gómez, quien por cierto tal vez hace mal en cuestionar el proceso que por lo menos en el PREP la ponía fura competencia. No sin carecer de ellos, pero la lopezobradorcista no tuvo mayores méritos –es una intelectual con buenas ideas, cierto es, pero no popular–, al grado de que el efecto que la encumbró estuvo cerca de ser insuficiente. Podrá, empero, ser una buena presidenta municipal ya que ganó “haiga sido como haiga sido”.
En el caso de Othón P. Blanco –no Pompeyo, como erróneamente lo llaman el Ieqroo y el INE, sin ser ese el nombre oficial del municipio capitalino, que es Othón P. Blanco– tuvimos una sorpresa extraordinaria, que difiere precisamente del caso de la Beristain en Solidaridad: la gente rememoró a su segundo alcalde histórico, Hernán Pastrana Pastrana, quien sacó más de 21 puntos porcentuales a su más cercano perseguidor, Fernando “Chino” Zelaya Espinoza. Ese margen tan amplio no se explica solo por el efecto-AMLO; es más: ni siquiera el divorcio de los taxistas por la ley de movilidad justificarían la caída del candidato oficialista frente al veterano postulante del Morena. Don Hernán ganó por propios méritos.
El señero caballero Hernán Pastrana concitó las simpatías tanto de capitalinos originarios como de los jóvenes que ya estaban embelesados con Andrés Manuel. Ese triunfo entusiasma: don Hernán tiene mucho, mucho más que aportar y eso le vamos a exigir.
Lo dije en este espacio: ¿Por qué barrió Mara Lezama con más del 58 por ciento en la elección de ayuntamiento en Benito Juárez? Ningún candidato triunfador de Morena en el país podrá negar que el efecto–AMLO fue determinante: el virtual presidente electo, tempranamente reconocido como tal por sus tres adversarios en la misma jornada electoral, no solo arrasó con casi 53 por ciento, esa enorme ventaja en los votos, sino que impulsó a todos los candidatos de su partido –debemos abandonar desde ya el tema de la coalición, pues la contribución del PT fue mínima, de menos del seis por ciento, y del pentecostal PES, que en Quintana Roo fue solo pero a nivel nacional estuvo coaligado, prácticamente nula, de casi 2.7, lo que “con el favor de dios” significará su pérdida de registro– a puestos de elección popular en todo el país, pero algunos fueron pesos muertos acarreados por la peje-fiebre y otros tuvieron sus propios méritos.
María Elena Hermelinda Lezama Espinosa, popularmente conocida como Mara –y las ondas hertzianas en las que se desenvolvió durante años son muy poderosas– es un buen ejemplo de esos candidatos que se vieron favorecidos por sus circunstancias pero que de por sí ostentaron la capacidad de ayudarse a sí mismos: Ella contaba ya con una popularidad bien cimentada en su carrera como presentadora en medios electrónicos, y muy en particular con su programa radiofónico de denuncia y gestión ciudadana: era ya de por sí una de las figuras más conocidas y reconocidas de Cancún.
Es cierto que la defenestración –recordamos a nuestros compañeros periodistas que esta palabra significa textualmente “echar por la ventana”, correr, y no repudiar o denostar– de José Luis “Chanito” Toledo Medina como candidato de la coalición PAN-PRD-PMC para alcalde de Cancún la dejó virtualmente sin competencia, pero sus ventajas circunstanciales aunadas a los méritos electorales propios de cualquier manera ya la tenían en el umbral del triunfo.
En la elección de ayuntamiento en Benito Juárez no ganó Andrés Manuel López Obrador en interpósita persona, sino triunfó Mara Lezama fuertemente apoyada por el próximo presidente de México. Ojalá que junto a los pentecostales políticos ya podamos decirle adiós para siempre a Gregorio Sánchez Martínez y a su esposa Niurka Sáliva Benítez, que con un pírrico casi seis y medio por ciento y a pesar de toda la capacidad económica familiar demostraron no tener nada que hacer de aquí en adelante. A cantar y bailar se ha dicho. En contraste, el sorprendente candidato independiente Issac (sic) Janix Alanís logró rebasar el 11 por ciento y por tanto se vuelve por derecho propio actor e interlocutor de la vida política cancunense: bienvenido.
LA DICHA INICUA…
Encomendado como el operador de los recursos para las elecciones de alcaldes de Quintana Roo, Eduardo Martínez Arcila no pudo dar peores cuentas al gobernador Carlos Joaquín González. A él le tocaba la difusión y promoción de los candidatos, pero o se clavó la lana o se la destinó solo a sus cuates, lo que es lo mismo.
Martínez Arcila ha generado un encono inusual frente al Poder Legislativo, maltratando a quienes pudieran haberle generado buena opinión, por una parte, pero sobre todo lanzando acciones legislativas que lesionarían hasta a sus propios correligionarios: presionó, por ejemplo, para la promulgación de la Ley de Movilidad que acabaría enterrando a su compañero de bancada Fernando Zelaya Espinoza, con pleno conocimiento de causa y mala, muy mala leche.
Al parecer solo Arcilita puede figurar. Nadie más está autorizado a sobresalir. Esta personita es una especie de demiurgo que dicta sobre los destinos del partido, sus aliados y hasta por encima del gobernador.
DE BANDIDOS A...
¿Qué pasará con los partidos chiquitines en el estado? A nivel nacional estarían perdiendo el registro electoral el Partido Nueva Alianza y el Partido Encuentro Social. Por este último bodrio en el estado Niurka Sáliva Benítez, la esposa de Greg Sánchez Martínez, habría superado con mucho, cerca del seis por ciento de la votación en su municipio, esa barrera de la extinción, pero habrá que ver cuentas y criterios electorales locales.
Los ciudadanos queremos ver el fenecimiento de esos partidos de relleno. El confesional pentecostés PES y el magisterial que ya ni con Elba Esther Gordillo Morales se lleva ya no deben existir. Solo sientan malos precedentes para el surgimiento de fuerzas locales legítimas, incluido el recién aprobado partido del gobernador Carlos Joaquín González. Hay que deshacerse de ellos a la voz de ya, e incluiríamos a las rémoras como el PT y el Verde de no ser que por sus triquiñuelas sacaron una votación relevante. En Bacalar el partido marxista-leninista, de la mano de Rivelino Valdivia Villaseca, seguía incluso peleando la presidencia municipal.
HOMÚNCULOS
Ya se desvaneció del todo el fantasma del Peje “matainversiones”. Normalidad es lo que vamos a ver. Publica El Universal que la calificadora Standard & Poor’s estimó que es poco probable que el gobierno que encabezará Andrés Manuel López aplique políticas antimercado o populistas.
Evidentemente habrá cambios, pero no serán en el sentido de aislar al país en el concierto financiero internacional. Acaso seremos una nación menos entreguista a los mercados mundiales pero no una economía parecida a la de Venezuela o Cuba, de plano divorciada del dólar y el FMI.
Pensamos que en términos de lo que más preocupa a los inversionistas internacionales, especialmente en lo referente a la reforma energética, López Obrador será cauteloso, buscará evitar abusos del gran capital pero no desalentará la participación de las empresas mundiales en el sector. De ahí y no de ninguna otra parte puede salir su promesa de revitalizar la industria de los hidrocarburos con la modernización de las refinerías, la cual es una de las propuestas mejor recibidas en la órbita del gran capital.
La historia pinta bien, si se le ve sin apasionamientos y lejos de marcos ideológicos.
GRILLOGRAMA
Al averno, Satanás…
A ese que de vil ratón
Pasó a palo de perico
Esta redonda dedico:
¡Púdrete Miguel Ramón!
columnacafenegro@gmail.com






























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